Tal y como informa Fudzilla.com en sus artículos del 30 de Octubre y del 2 de Noviembre, la empresa de Bill Gates está decidida a obligarnos a migrar a Windows 10. Algo no difícil de imaginar luego de lo publicado aquí sobre el hecho de que Microsoft ya estuvo haciendo que los Windows 7 y superiores descarguen los instaladores de Windows 10 sin pedir permiso al propietario del ordenador.

“La resistencia es fútil, usted será asimilado”.
Pues ahora Microsoft ha decidido que a partir de 2016, la migración (“actualización” le llaman ellos) a Windows 10 dejará de estar listada entre las “Actualizaciones Opcionales”, y pasará a formar parte de las principales o “Actualizaciones Recomendadas”, lo que hará que se instale cuando por ejemplo uno elija eso de “Instalar actualizaciones y apagar el equipo”.

Un simple “Apagar” puede desencadenar el infierno.
Y es que a Microsoft no le gusta el hecho de que aún hayan personas usando Windows 7, Windows 8 ó 8.1. Y hoy más que nunca nos preguntamos qué tantas cosas puede hacer la empresa de Bill Gates en nuestros ordenadores de manera remota y masiva sin pedirnos permiso, porque además, se lanzará también en ese momento de manera automática la instalación del nuevo Windows para cualquiera que haya realizado previamente una reserva y no haya decidido aún hacer la migración.
¿Es malo Windows 10?
No. Windows 10 debería funcionar mejor que Windows 8 y 8.1, pero cambiará varias cosas que pueden incomodar mucho a usuarios que están contentos y conformes con Windows 7, que es lo que aún la mayoría usamos.
…hoy más que nunca nos preguntamos qué tantas cosas puede hacer la empresa de Bill Gates en nuestros ordenadores de manera remota y masiva sin pedirnos permiso.Pero además está el hecho de que una migración es un proceso que debe ser tomado con seriedad, porque el cambio puede ser traumático no solamente por el hecho de que nos cambiará la ubicación de botones y menúes, si no que simplemente puede petarse o no terminar nunca de realizarse, dejando un ordenador inservible en el momento en que más lo necesitemos, y lo alarmante es que podría pasar tan simplemente cuando le demos a “Apagar”.
El proceso de pasar de un Windows a otro es delicado porque los controladores de imagen, sonido, red, disco, y todos los demás, deben actualizarse por versiones compatibles con la nueva versión, entonces si algún controlador no es 100% compatible o tiene algún problema a la hora de ser iniciado en la carga normal de Windows, esa función podría quedar desactivada. Esto es, que quizá podríamos vivir o realizar la mayoría de las tareas con un sonido que no ofrece máxima calidad, o una imagen que no es la más veloz, pero sería terrible que no funcione el adaptador de red, y por ende no podamos acceder a Internet. Peor, que el disco no se reconozca correctamente, y luego de finalizar la actualización y reiniciarse el ordenador, nunca llegue a cargarse el nuevo Windows porque no reconoce correctamente el disco donde está instalado.
Y otro problema que ya ha estado ocurriéndole a muchos usuarios es que el actualizador que se descarga sin pedir permiso satura la partición del sistema (donde está la carpeta “Windows”), dejándola sin espacio o con muy poco espacio disponible, causando esto fallos diversos, como inutilizar el servicio de impresión o la detección de dispositivos USB, además de lentitud y otras inconsistencias.
Cabe también mencionar que quien haga la migración a este nuevo Windows, dispone solamente de 31 días para retroceder y volver a su Windows anterior. Pasado este tiempo la opción desaparecerá.
¿Cómo evitar que esto ocurra?
La única forma de evadir estos problemas es desactivar las actualizaciones automáticas, siguiendo los pasos que se detallan en este artículo publicado aquí.
Desactivar las actualizaciones de Windows es algo que ya muchos hacemos hoy en día, cosa que no representa peligro alguno porque a estas alturas ya prácticamente nadie utiliza Internet Explorer, y por ejemplo el Mozilla Firefox se actualiza con su propio sistema independiente de las actualizaciones de Windows. El antivirus también se actualiza por su cuenta sin depender del sistema de actualizaciones automáticas de Windows. Otros programas como el Flash de Adobe, el JAVA, Spotify, etc, también disponen de sus propios actualizadores independientes.
¿Cómo instalar Windows 10?
Lo ideal a la hora de realizar una migración a Windows, es evitar la vía fácil de los instaladores automáticos, porque es el usuario mismo el que debe saber si su ordenador está preparado para funcionar correctamente con la nueva versión, antes de decidir a migrar. Y más importante aún es si aquellos programas importantes para su trabajo o labores funcionarán bien luego de pasar al nuevo Windows.
La mejor manera de evitar problemas, entonces, es realizar una instalación limpia, como la que hacemos con un disco de instalación, formateando y realizando una instalación desde cero en la que nos pondremos en la tarea de asegurarnos que todos los controladores queden correctamente configurados, y posteriormente instalaremos los programas que necesitamos normalmente.

De este modo, el ordenador funcionarán con el nuevo Windows con su máxima potencia, sin inestabilidades, ni arrastrando problemas o viéndose con nuevos que con la versión anterior no tenía.
Sin embargo, la recomendación profesional es esperar a que Microsoft libere el Service Pack 1 para Windows 10, lo que lo convertiría en “Windows 10 con Service Pack 1“; un Service Pack es un paquete grande de actualizaciones y parches que corrigen problemas diversos de estabilidad y seguridad en el sistema, así como puede agregar también mejoras o nuevas características que la versión inicial no tenía.

