Es importante saber que Windows 7 recibirá actualizaciones hasta el 2020, y esto resulta tranquilizador para quienes lo prefieren aún, o no desean ni pueden hacer el cambio por los programas que utilizan.
Es por eso que debemos tener cuidado con las actualizaciones automáticas, ya que si bien Microsoft aún no ha empezado a hacerlo de manera masiva, tiene plena posibilidad técnica de hacer que la próxima vez que encendamos nuestros PCs, ya tengan Windows 10 instalado.

Eso puede pasar cuando le damos al botón de “Apagar” en el menú inicio cuando este aparece con el pequeño icono amarillo en forma de escudo.
Microsoft sin importarle las críticas que ya estaba recibiendo sobre el modo tan agresivo de implementar la migración, informó a finales de 2015 que en este año 2016 la migración a Windows 10 dejaría de ser una actualización opcional y pasaría ha ser una “recomendada”, lo que según el entendimiento del lenguaje sigue significando que uno tiene la opción de instalarla o no, pero que en realidad como está montado el sistema, significa que se instalará si no tenemos el cuidado de indicarle que no se instale. Lo que en resumidas cuentas nos hace esperar a que se va instalar mucho ya que los usuarios normalmente no se toman el trabajo o no saben cómo hacerlo.
Darle al botón Apagar cuando está con el pequeño escudo amarillo es la opción “Instalar actualizaciones y apagar”. Cuando lo hacemos aparece la imagen de cierre de sesión con el clásico mensaje que dice: “instalando actualizaciones, no apague ni desconecte el equipo”. Pues no sabemos cuándo en este año (porque aún no lo implementan para todo el mundo) ese mensaje significará que luego cuando encendamos el ordenador, se lanzará el migrador a Windows 10, y todo cambiará. Ha empezado a sucederle a algunos usuarios; el motivo de por qué no a todos, o qué es lo que determina que le haya pasado solamente a algunos aún no está claro y Microsoft no ha dado detalles sobre esto.

Si queremos dejar de preocuparnos que nos pase esto debemos realizar algunas modificaciones, pero esto no es algo para usuarios comunes, como lo sería cambiar el fondo de pantalla.
Y si alguien pregunta “¿Windows 10 es malo?”, debemos responder: “No es malo, es diferente, y algunas personas pueden no sentirse a gusto usándolo”. También sobre su instalación debemos decir: “Lo mejor es hacer una instalación limpia con formateo previo”.

A pesar de los esfuerzos y la agresiva iniciativa de facilitar la migración al nivel de casi obligar al usuario como lo ha estado haciendo, los números indican que la adopción de esta nueva versión no está siendo tan veloz como Microsoft quisiera, y la razón debe ser que para las cosas convencionales, los usuarios sienten que su Windows 7 basta seguramente.

