Desde ayer Jueves 10 de Setiembre Microsoft ha empezado cargar en los ordenadores de forma automática y sin pedir autorización, el actualizador a Windows 10.
Microsoft está tan seguro de que el público amará su nuevo Windows 10, que ahora ha empezado a entregarlo sin pedir confirmación.
Si hemos estado ignorando ese icono pequeño que se coló de pronto en el área de notificaciones con el nuevo logo del Windows, ahí al lado de la hora o el antivirus, ha empezado además desde ayer a desplegar un mensaje en un cuadro azul diciendo “Su ordenador está listo para su actualización gratuita”, pues sucede que Windows ha indicado a su sistema de actualizaciones Windows Update que descargue sin mediar aviso ni confirmación del usuario, todo lo necesario para migrar al nuevo Windows 10. Y no es poco: el actualizador ocuparía hasta 6GB en nuestros discos duros. No será raro entonces que más de un usuario comience a notar los efectos de esta “iniciativa” de modernización de Microsoft.

En inglés: Obtenga Windows 10. Su ordenador está listo para su actualización gratuita. Por un periodo corto de tiempo, estamos ofreciendo una actualización gratuita a Windows 10. Ver más…”.
Un lector de The Inquirer dijo que encontró en su disco duro una carpeta oculta con el nombre ‘$Windows.~BT’ que es donde se depositan los archivos necesarios para la actualización, sin importar el hecho de no haber reservado la copia como se pedía anteriormente para realizar la migración. Esto no es una gracia para nadie, y menos para quienes tienen conexiones con tráfico limitado, como los planes móviles que hoy muchos usan como su única conexión. Osea, esta alegre descarga no solicitada, podría dejarnos “sin megas de Internet”.
Tampoco es que Microsoft haya negado esto. Un vocero de la empresa dice que “es una iniciativa para facilitar la migración del usuario al nuevo sistema, por si acaso este decidiera hacerlo”. Y añade: “Cuando la descarga esté lista, se le ofrecerá al usuario realizar la actualización”.
Cabe recalcar que este procedimiento que se da sin nuestro conocimiento, no realiza la migración desde ya (eso sería demasiado, incluso para Microsoft… pero quién sabe, sólo ha pasado poco más de un mes de su lanzamiento, no hay que subestimarles…).
Por el momento podemos decidir cuándo se hace la migración, está bien, pero ¿qué pasa si no tenemos la menor intención de hacerla? ¿O si simplemente queremos decidir qué es lo que contiene nuestro ordenador? Aún cuando consideremos pasar al nuevo Windows más adelante, el que Microsoft transfiera sin confirmación hasta 6GB de información a los ordenadores de los usuarios, es algo que se puede considerar poco menos que agresivo, si no es que más.
Hablando técnicamente de lo que esto supone, los servidores de Microsoft tienen mucha potencia, y las personas con conexiones de fibra óptica descargarán esa actualización sin notarlo casi, pero sí podrían quedar con una partición “C” llena, o con errores constantes de actualización a la hora de cargar Windows. Para la gran mayoría que aún tiene conexiones ADSL comunes, de menos de 10 megas, el proceso podría ser notorio y molesto, y por lo general uno comparte una conexión con varios ordenadores.
¿Cómo evitar que nos suceda?
Las actualizaciones de Windows antes de esto ya podían ser una molestia constante. Pueden trabarse y hacer que el inicio o apagado del ordenador tarde más de la cuenta, o pueden tener algún tipo de error que les haga descargarse repetidamente hasta llenar la partición “C”. Para desactivar el sistema de actualizaciones de Windows, hay que seguir unos sencillos pasos (que debemos empezar con todos los programas cerrados y teniendo sólo el escritorio con los iconos a la vista):
1.- Ir al Menú Inicio.
2.- Ir a la primera opción de abajo: “Todos los programas”.
3.- Darle en el listado a “Windows Update”.
4.- Se abrirá la ventana de Windows Update indicado quizá actualizaciones pendientes, o proponiendo buscarlas. Hacer caso omiso cualquier anuncio, y del panel izquierdo ir a la opción “Cambiar Configuración”.
5.- En la sección titulada “Actualizaciones Importantes” cambiar la opción del escudo verde por la última que pone “No buscar actualizaciones (no recomendado)”.
6.- Luego darle al botón “Aceptar”.

7.- Luego para desactivar la función totalmente, ir nuevamente a Menú Inicio, y en el campo de búsqueda entrar “msconfig” (sin los guiones) y darle a la tecla Intro.
8.- Se abrirá la ventana de “Configuración del Sistema”. Ir a la pestaña “Servicios”.

9.- Buscar alfabéticamente y desmarcar:
“Windows Update”
“Servicio de Transferencia Inteligente en Segundo Plano (BITS)”.
10.- Luego dar a los botones “Aplicar” y “Aceptar”. Y a la pregunta de cierre sobre los cambios en la configuración, elegir el botón “Reiniciar”. Al término del reinicio ya estará quitado el sistema de actualizaciones, e incluso notaremos el ordenador un poco más ligero en su funcionamiento.
Las actualizaciones actualmente están más orientadas al navegador Internet Explorer que pocos usan, y a algunos detalles en el Office. Es muy común para los usuarios expertos desactivar las actualizaciones para evitarse molestias.
Microsoft actualmente está impulsando intensamente la adopción de su nuevo sistema, y la verdad es que ha conseguido a pocas semanas del lanzamiento, la cifra record de 76 millones de instalaciones. Sin embargo esto les parece poco, y de manera agobiante en distintos servicios muestra anuncios constantes a realizar la migración. Puede ser que la intención principal sea dar pie a la nueva integración que se planea presentar con los nuevos dispositivos móviles, pero esto no deja de ser una actitud agresiva hacia el usuario, que debería recibir un poco más de respeto.

